Cuando yo era pequeña, el mundo era maravillsamente tranquilizador, me imaginaba como Cenicienta o Piel de Asno, y daba por sentado el triunfo del los buenos sobre los malos, el renacer de las huérfanas como princesas y la metamorfosis de los patitos feos en graciosos cisnes. Uno podía ser pobre y sufrir malos tratos por [...]

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