BENEFICIOS DE LA ESCRITURA:
• Escribir nos ayuda a definir nuestros pensamientos y analizar los sentimientos que éstos nos provocan.
• Nos otorga valentía para romper con la censura. En ello juega un papel importante nuestros hemisferios cerebrales (cortical izquierdo y cortical derecho).
• Es una tabla de salvación para escapar de una locura irreal.
• Invita a vivir nuevos mundos o a entender la realidad.
• Resuelve conflictos y nos arma para vencer a los fantasmas internos que nos acosan.
• Da respuestas a muchas de nuestras preguntas.
• Es una vía de escape que nos ayuda a alcanzar nuestros objetivos.
• Una herramienta para el autoconocimiento y desarrollo personal.
• Una compañera inseparable que nos llenará de magia y nos aportará los medios requeridos para transmitir y contar todo aquello que necesitamos compartir.
La lista puede ser infinita.
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INICIACIÓN AL BLOQUEO
«Hoy las ideas no quieren acudir a mi mente. Por más que lo intento, me siento vacía de letras. No encuentro entre mis pensamientos el sentimiento adecuado, digno de ser desarrollado y expuesto en un papel. Mejor será que no pierda el tiempo y me dedique a otros menesteres, a ver si mientras tanto las musas llaman a mi puerta. No sé, quizá mañana lo intente de nuevo».
La iniciación al bloqueo consiste en «una retirada a destiempo». Cada vez que nos sentimos poco motivados, buscamos razones para escapar del malestar interior que nos produce no ser capaces de comenzar con nuestra tarea de escritores. Lógicamente, nos estamos equivocando. Si nos falta motivación para comenzar a escribir, debemos escribir. Sólo así romperemos las barreras que nuestros «miedos creativos» alzan a modo de «bloqueos».
No hay excusa alguna que deba romper el ritmo del escritor. Perder el tiempo no es intentar pulir un estilo, trabajar una materia, buscar ideas y ejercitar la mente. Perder el tiempo es dejar descansar la «pluma» para arreglar el viejo televisor, para salir a comprar cosas innecesarias que malgastan tiempo y dinero, para escapar de la «rutina de escribir».
Si para algunos de nosotros escribir es una tortura, puede ser que no hayamos nacido escritores. Escribir es una pasión, un placer, y como toda pasión conlleva sufrimiento. Para alcanzar los placeres de la vida, es necesario luchar contra los contratiempos, contra las incertidumbres, atravesar los miedos y romper esas barreras que vamos incluyendo en nuestros caminos a lo largo de nuestras vidas.
PROPUESTA DE TRABAJO 1
EL DESVÁN DE LAS LETRAS
Taller de Creación escrita y creatividad, asesoría gratuita para nuestros alumnos.
CENTRO DE GESTIÓN, EDICIÓN Y FORMACIÓN LITERARIA
DESCUBRIENDO LA VOZ DE TU “YO ESCRITOR”
Querido escritor:
¿Por qué rozas mis sueños dejándome impregnada con la miel de tus ideas si luego emprendes el vuelo y escapas de mi cuerpo? ¿Realmente existes? Me siento sola en mi pequeño mundo de letras, ahora mudas, que quieren romper su voz. Las hojas se ven desnudas, a la espera de que las vistas de ideas y las llenes con palabras.
¿Dónde te escondes ahora? De pronto acudes a mi mente y la conquistas arropándola con nuevos proyectos. Historias por contar que nunca me cuentas. No sé el porqué de este impulso por querer seguir escribiendo si no tengo palabras para hacerlo. ¡Regresa! No abandones el espacio que te da cobijo. Mi alma desea tu presencia, necesita de tus alas.
Deseo escribir, escribir, ¡escribir! No puedo, me faltan tus ideas, tu voz narradora de sueños y fantasías, tu traje bordado de poesía. Vuelve a mí, prometo sacar partido de tu sabiduría. Lléname de luz para ver por dónde he de caminar. Sé mi guía. No me abandones nunca… (Lágrimas caen sobre el teclado de un ordenador empolvado.) Dime, antídoto de mis bloqueos, ¿volverás a posar tu alma en mis palabras muertas? ¿Realmente existes?
Los cansados dedos de María dejaron de teclear repentinamente. Apoyó los brazos sobre la mesa de haya y cobijó entre sus manos su frente. ¡No, no existen las musas que vienen de la nada y nos llenan de todo aquello que nuestras vacías mentes nos reclaman! Alguna vez imaginó que una de ellas rozaba su espíritu creador, ¡mentiras!
¿Dónde duermen las musas? Quisiera volar por su cielo y despertar sus sueños con el roce de mis alas rotas. Enséñame a volar sin esas alas que entorpecen mi camino. A veces pienso que desvarío, que soy inconstante en mis proyectos. Hoy la euforia llena mi mente de ideas y las ilusiones me ciegan. Mañana se abren mis ojos y tropiezan con la cruel visión de montones de hojas desnudas cayendo de mis manos, muriendo en el vacío de mis palabras. Préstame tu sabio consejo. He intentado encontrarme a mí misma. Te he buscado. Querido escritor, ni siquiera te has molestado en sacudir tu cabeza para hacerme saber que aún me queda una esperanza. ¿Debo arrojar la toalla? No, no quiero saberme cobarde. Necesito de tus palabras, de tus ideas. Escríbeme pronto. Ya ni siquiera me quedan suficientes palabras para acabar las cartas que te escribo. Nada más, no hay nada más que me dejen mis manos contarte. Hasta pronto.
Deprimida por el eco de sus angustiosas palabras, apagó el ordenador. Ignorante de que había conseguido escribir.
Ahora tú…
Propuesta A/ El escritor:
Analízate, intenta romper con la censura y deja salir la voz de tu “yo escritor”. Te aseguro que tiene muchas cosas que contarte. Escribe, si lo prefieres, en tercera persona, te ayudará a escapar de la crítica personal. Háblame de ese escritor latente en tu persona y escribe una redacción de al menos una página en la cual me describas a un personaje que desea ser escritor. Cuéntame de sus miedos, de sus bloqueos, de sus ideas, deja que el personaje le comente a un amigo suyo, a su hermano o su pareja su deseo ferviente de escribir. ¿Qué escribiría? ¿Cómo lo escribiría? ¿A quiénes irían destinados sus escritos? Puedes, si lo prefieres, novelar tu texto y escribir un pequeño relato. Un día en la vida de un escritor frente a la incertidumbre o, mejor, a solas con su musa. No existen reglas ni barreras, crea a partir del sentimiento y déjate llevar por la voz de tu “yo escritor”.
Mercedes González
www.eldesvandelasletras.com
PUNTOS DE VISTA DEL NARRADOR
El escudo del escritor.-
El escritor se esconde tras el escudo que le proporciona la voz del narrador. De este modo, evita la mirada directa del lector. El escritor debe saber elegir esa voz narrativa que tejerá la historia. Debemos saber que el escritor, coloca al narrador eligiendo un punto de vista. El punto de vista es entonces el ángulo de visión (llamado también focalización), desde el cual el narrador nos contará su historia.
.- Los tipos de narrador más utilizados por los escritores son:
• Narrador en primera persona = “Yo”, que a la vez es el personaje de una historia.
• Narrador en tercera persona = “Él”, no forma parte de la historia (no se trata de un personaje, sino de alguien que cuenta algo que sabe o ha visto.)
Dentro del tipo de narradores en primera persona, tendríamos al narrador protagonista y al narrador testigo. En cuanto a narradores en tercera persona, hablaríamos del narrador omnisciente y el narrador cuasi – omnisciente.
2. Narrador protagonista (Primera persona).-
El narrador protagonista será entonces uno de los personajes de nuestra historia. Como tal, nos contará lo que siente, observa y piensa, y lo hará empleando sus propias palabras. El narrador protagonista forma parte de la acción, y los personajes secundarios que irán apareciendo durante el transcurso de la historia, serán creados a través de este narrador.
Puede ser que el narrador se centre tan sólo en contarnos aquello que observa, con lo cual se tratará de una narración objetiva, pero también puede ser que el narrador protagonista nos hable de sus pensamientos y exprese sus sentimientos, hablamos entonces de una narración subjetiva.
A veces, resulta mágico para el lector descubrir a través de la voz del propio narrador aquello que éste no logra comprender y que, sin embargo, el lector puede traducir interpretando sus actos y palabras. Otras veces, el narrador emplea el monólogo y habla consigo mismo, de modo que nos dicta el porqué de sus pensamientos y sus sentimientos.
3. El narrador testigo (Primera persona).-
El narrador testigo es un personaje secundario que nos va contando aquello que les va sucediendo a los personajes. A diferencia de un narrador protagonista, el narrador testigo no puede facilitarnos información interna de los personajes, a no ser que transmita mediante imágenes y gestos aquello que sienten dichos personajes.
Puede ser que el narrador testigo de nuestra historia, ni siquiera forme parte de la acción, no es un personaje, sino que permanece al margen y desde allí nos va contando aquello que sabe porque se lo han contado, lo ha leído, o lo ha presenciado.
4. Narradores en tercera persona.-
Habiéndome acostumbrado a no tener creencias ni opiniones, no fuera a debilitarse mi sentido estético, en breve terminé por no poseer ninguna personalidad, excepto la personalidad expresiva (Fernando Pessoa).
• Narrador omnisciente: El Dios de los narradores. Lo ve y lo sabe todo. El principio de la historia, el final, lo que sienten y piensan los personajes, lo que hacen, lo que supone deberían haber hecho y dejaron de hacer, incluso lo que soñaron. Puede hablarnos del pasado y el futuro. Estar en dos lugares a la vez (incluso en épocas diferentes.) Sabe cosas de los personajes que aún no han descubierto ellos mismos, de sus miedos, de sus deseos, todos sus secretos. Puede expresar su opinión personal sobre aquello que va sucediendo, y verter sus preferencias acerca de la religión, la política, la vida, etc.
• Narrador cuasi – omnisciente:
El narrador cuasi – omnisciente narra la historia a través de un punto de vista que ha sido definido como “cámara cinematográfica”. Con ella, va siguiendo a los personajes allá donde vayan. No interpreta las emociones de los personajes, sino que deja que sea el lector quien lo interprete a través de los gestos, reacciones e imágenes que irá transmitiendo. En este aspecto, tiene una pequeña similitud con el narrador protagonista, sólo que el narrador cuasi – omnisciente, puede observar escenas donde él no forma parte de la acción, pues no es un personaje. Ya que no puede hablar de los sentimientos, los sueños o los pensamientos de los personajes (aunque si mostrarlos a través de las reacciones de éstos), se vale de los diálogos para que sean los propios personajes quienes nos cuenten aquello que guardan en su interior. Por lo tanto, un narrador cuasi – omnisciente no puede meterse en la conciencia de los personajes ni formar parte de la acción.
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Descubriendo la voz de nuestro “Yo escritor”.
¿Dónde debo buscarte…? En tu interior, mira dentro de ti y ábrete las puertas de la creatividad. Busca, escucha la voz de las musas que te dictan al oído y prepárate a emprender la que, sin duda, será la aventura más fascinante de tu vida. Pero antes, te aconsejo que recorras los caminos de la personalidad para averiguar cómo eres, cómo piensas, cuáles son tus sueños y dónde duermen tus capacidades. Es hora de despertarlas. Es hora de pasear por nuestros sentidos para darle vida a nuestros sueños. Te invito a conocerte, te animo a descubrir tus valores y a potenciar tus dones. Seguro que aún desconoces lo mejor de tu persona, y lo mejor de tu persona eres tú mismo… tú misma. Dentro de ti, puesto que tienes entre tus manos este libro, existe una necesidad comunicativa, la necesidad de escribir y compartir esos mundos que revolotean por tu interior hasta tocar tus dedos. Es hora de poner tus dedos sobre el papel y de invitar a tus musas. ¡Tienen tantas cosas que contarte!
Te invito a tomarte un café contigo mismo. Te invito a recorrer los recovecos de tu mente para analizarte como persona y para desarrollarte como escritor o escritora.
Pero antes, respira, porque tendrás que realizar un ejercicio de autoconocimiento para descubrir en un principio la verdadera y la maravillosa persona que eres. Quizás no sea fácil descubrir que caminas por vías equivocadas. Quizás te duela admitir que llevas tiempo escondiendo deseos e imaginando unos sueños que no son los que de verdad necesitas para encontrar la paz contigo mismo. Pero te hallarás frente a frente con tu mejor amigo y te contagiarás de la magia de su fuerza creativa, humana, comunicativa. Será entonces cuando comiences a hacer camino, porque, mi querido escritor, ya lo dijo Machado: se hace camino al andar.
Objetivos/ compromiso.
¿Qué tiene que contarte tu voz interior? Relájate y busca un lugar adecuado, tranquilo, aquel en el que te sientas bien contigo mismo/a, para responder en tu “libreta personal” a las siguientes preguntas:
1. ¿Qué imagen tengo de mi persona? ¿Me gusta?
2. ¿Les gusto a las personas que me rodean?
3. ¿Soy realmente como me comporto, o se tratan de apariencias para agradar a los demás?
4. ¿Soy una persona asertiva e independiente?
5. ¿Es la escritura una forma de vida para mí?
Según Allison Pirce, en su libro “Escribir desde la experiencia”, el ser humano es neurótico por naturaleza. En el sentido formulado por Fritz Perls: “La neurosis es la incapacidad de ver lo obvio”. Una persona neurótica, según la autora mencionada, es un ser confuso, autoengañado, desconcertando, inseguro, bloqueado, etc.
Existen diversas técnicas terapéuticas que pueden ayudarnos a indagar en nuestro interior de manera que aprendamos a mirarnos frente al espejo del alma y resolver todos aquellos aspectos de nuestras vidas que nos resultan insatisfactorios. Si logramos percibir con claridad suficiente cuáles son nuestros deseos y cuáles nuestras expectativas, que no aquellas que los demás esperan de nosotros, seremos de capaces de encontrar las soluciones a nuestros problemas y potenciar nuestras capacidades con la finalidad de alcanzar nuestros objetivos. Será entonces cuando escucharemos de manera nítida esa voz interna: la voz de tu nuestro “Yo escritor”.
Se trata de alimentarnos a nosotros mismos. No podemos quedarnos a la espera de que otros llenen las vasijas de nuestra vida con sus propios deseos y no con la esperanza de nuestros sueños. A su vez, no podemos pretender llenar a otros cuando nos quedamos vacíos. Sólo después de alimentar nuestras vidas seremos capaces de “ser” y estaremos preparados, más que para “dar” para compartir.
Esa debería ser desde hoy tu meta principal. Escucha la voz que en tu interior está ahogando en el silencio sus gritos porque nunca quisiste escucharla. Puede que descubras a la verdadera persona que eres y, lo que es mejor, puede que te sientas sumamente orgulloso/a de ella y quieras compartir con otros las historias, los poemas, los cuentos, los sueños que tiene que contarte.
Te propongo que a partir de la fecha en que leas estas palabras adquieras la valentía suficiente como para enfrentarte a tus fantasmas. Deberás ser constante con tu trabajo. No será tarea fácil, tendrás que aprender a romper con la censura, pero recuerda, no andarás solo/a por esta senda, me comprometo a acompañarte.
Mercedes González
www.eldesvandelasletras.com
EL ESCRITOR Y SU HISTORIA
El escritor, ¿nace o se hace? El escritor escribe. El escritor necesita de las palabras para alimentar su cuerpo espiritual. Algunas personas sienten por primera vez en sus vidas la necesidad de escribir a una edad muy temprana. Otros se descubren escribiendo al llegar a la edad madura. Pero todas, siempre llevaron consigo la voz escondida de una musa que alimentaba en secreto su vocación llenándoles de inspiración en los momentos más insospechados.
El escritor nace. Lleva consigo desde el primer momento de su vida ese don latente que permanece escondido a la espera de una oportunidad para sorprender nuestros oídos. Aquel que tiene la sensibilidad suficiente para llevar a cabo este oficio, terminará tarde o temprano escuchando esa voz silenciosa latiendo en su interior, que será, ni más ni menos, la voz de su “Yo escritor”.
Cierto que después se hace, es decir, una vez descubierta su vocación literaria debe madurar su estilo y aprender a manejar son soltura las “herramientas del escritor”. Un buen comienzo es la lectura. La lectura enriquece nuestro vocabulario y nos ayuda a analizar los componentes y recursos que el autor emplea para adentrarnos en su historia de tal manera, que llegamos a sentirnos parte de ella. Después, podemos incluso imitar la técnica de ese autor que nos mantuvo “enganchados” a su tejido de ideas, de este modo comenzaremos a calentar nuestro “músculo de la escritura”.
Ante todo, el escritor debe sentir la escritura. Debe valorar sus capacidades y desarrollar su creatividad. Acostumbrarse a definirse a sí mismo como creativo, como artista, como creador. A veces la modestia le impide ver más allá de sus posibilidades y se conforma con ser un simple aficionado, ocultando a los demás la destreza artística que nace en sus adentros.
Pensando que no somos capaces, nunca seremos capaces. Si admitimos al menos que somos escritores noveles en fase de aprendizaje, que deseamos pulir nuestro estilo y madurar nuestra técnica, llegaremos a encontrarnos con esa coexistencia que grita en nuestro interior y, por lo tanto, seremos escritores.
“Cualquier cosa que creas que puedes hacer, puedes hacerla, empieza ya. La acción conlleva magia, gracia y poder.” Goethe
Así lo dice Goethe y así lo recalco yo para haceros entender que en nuestras vidas juegan un papel muy importante nuestros pensamientos y creencias en cuanto a nuestro desarrollo personal y profesional. Si buscamos un sueño en un mundo indiferente llegaremos a sentirnos desbordados, desorientados y desalentados, pero si trabajamos dándole forma a esos sueños para acercarlos a una realidad objetiva, siendo objetivos nuestros pensamientos, lograremos alcanzar nuestras metas llevando en nuestro equipaje tan sólo dos trajes: empeño y constancia.
En esta primera entrega, de una colección de recursos que tienen como finalidad tu reencuentro con las musas, te propongo lo siguiente:
Crea un espacio en tu vida donde el silencio te vaya dictando. Coge un libro, de aquel escritor que admiras, lee los primeros párrafos y prepárate después, con papel y bolígrafo en mano, o disfrutando de la textura de las teclas de tu ordenador, para escuchar esa voz interior invocada a través de las palabras de ese estupendo escritor que has leído. En ese momento, escribe, más tarde: escribe… Escribe todos los días de tu vida y dejarás una huella eterna en un papel que lucía desnudo y que tú, con tu arte y tu talento, vestirás de gala.
Mercedes González
DECÁLOGO MÁS UNO PARA ESCRITORES PRINCIPIANTES
Juan Carlos Onetti
1. No busquen ser originales, el ser distinto es inevitable cuando uno no se preocupa de serlo.
2. No intenten deslumbrar al burgués. Ya no resulta. Éste sólo se asusta cuando amenazan su bolsillo.
3. No traten de complicar al lector, ni buscar ni rechazar su ayuda.
4. No escriban jamás pensando en la crítica, en los amigos o parientes, en la dulce novia o esposa. Ni siquiera en el lector hipotético.
5. No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escribir siempre para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar.
6. No sigan modas, abjuren del maestro sagrado antes del tercer canto del gallo.
7. No se limiten a leer los libros ya consagrados. Proust y Joyce fueron despreciados cuando asomaron la nariz, hoy son genios.
8. No olviden la frase, justamente famosa: dos más dos son cuatro; pero, ¿y si fueran cinco?
9. No desdeñen temas con extraña narrativa, cualquiera sea su origen. Roben si es necesario.
10. Mientan siempre.
11. No olviden que Hemingway escribió: “(…) incluso di lecturas de los trozos ya listos de mi novela, que viene a ser lo más bajo en que puede caer un escritor (…)”
LA ESCRITURA TERAPÉUTICA
Vivimos en un mundo acelerado que en ocasiones nos asfixia. Apenas tenemos tiempo para reflexionar y enfrentarnos, con el coraje suficiente, a la aventura de conocernos a nosotros mismos. No somos conscientes de la importancia de adentrarnos en nuestro interior para descubrir nuestros deseos, nuestras capacidades; para analizar nuestros sentimientos y distinguir nuestros pensamientos. Todo ello, que en principio puede pasarnos pasa desapercibido, es lo que potencia nuestro desarrollo personal.
A veces nos sentimos angustiados, pero no logramos distinguir y reconocer la emoción que nos envuelve: ¿estamos tristes, quizás deprimidos? ¿Ansiosos? Escucha, esa voz interna tiene algo que contarte.
Es importante analizar nuestras sensaciones para poder enfrentarnos a ellas con la valentía suficiente como para no caer en la tela de araña que atrapa nuestra mente y nos enreda en un sinfín de contradicciones y confusiones que nos llevan a la desesperación. Una trampa mortal que puede alejarnos de la realidad creando mundos imaginarios en los que sólo existe nuestra mente y nuestro yo desconocido. ¡Cuidado! Ello podría alejarte de lo que verdaderamente necesita tu persona para sentirse bien consigo misma.
Somos lo que pensamos, y nuestros pensamientos dan a luz a nuestros sentimientos. Cuando logremos analizar el pensamiento que nos llevó a un sentimiento indefinido, podremos dar nombre a dicho sentimiento y comprobar su credibilidad, pues muchos de ellos son tan sólo fantasmas creados por una “realidad” distorsionada. Es momento, a partir de hoy mismo, de pasar al análisis y el reconocimiento de nuestros pensamientos para después distinguir aquellos distorsionados que nos asfixian el alma. Siempre existirá una alternativa que les reste veracidad.
En ocasiones, hablamos de unos sueños a los que no logramos dar nombre. A lo largo del camino de la vida, vamos alcanzando muchas de las metas que nos marcamos en el pasado. Lo irónico de todo ello es que no siempre somos conscientes de haber logrado nuestros sueños hasta que no prestamos atención a nuestros recuerdos y recuperamos la lista mental de objetivos que nuestro cerebro guardaba en algún lugar profundo y escondido de nuestra mente. ¿Pudiera ser que tememos alcanzar nuestros deseos? Hay un dicho muy oportuno para este caso que dice así: ten cuidado con lo que deseas, puede cumplirse. No siempre aquello que deseemos será la clave para alcanzar la felicidad, puede que ser que esos deseos no fueran los adecuados para alcanzar la plenitud de nuestras vidas.
Es importante hacer un recorrido por nuestro pasado y abrirle puertas a nuestra mente para empezar de cero y marcarnos unos nuevos objetivos que, con la suficiente valentía, constancia y fuerza interior, llegaremos a conseguir que formen parte de una realidad palpable. Esta tarea bien puede facilitárnosla la escritura libre, automática, el registro de ideas y deseos, la terapia cognitiva y el análisis de pensamientos y emociones. Todo por conseguir el desahogo, el autoconocimiento, la estabilidad emocional y una vida plena en la que descubrir nuestras capacidades y obtener mayores beneficios de nuestras ideas y de las acciones que deberemos llevar a la práctica para alcanzar la meta en todos nuestros proyectos.
Siempre nos resultará más sencillo quedarnos quietos, escondidos en ese mundo irreal que han formado nuestros sentimientos y han ido tejiendo nuestros pensamientos. Al menos, eso es lo creemos. Piensa por un momento, ¿te resulta más cómodo dejarte llevar por la ansiedad, esconderte tras las garras de tus miedos? ¿Es mucho más alentador para ti refugiarte en los brazos de esos miedos y escudarte en la melancolía de la os deseos que piensas inalcanzables? Piénsalo tan sólo durante unos minutos y respóndete a esta última pregunta: Sinceramente, ¿no sería mucho más fácil dejarte llevar por tu intuición y estar sometido a tu propia, y única, intención?
Mercedes González
www.eldesvandelasletras.com