by Eduardo Larrinaga F.
Libere todo el poder acumulado, el suelo de la pista se agrieto al momento de hacer impacto mi energia contra la gran masa, esta permanecia intacta y aproximadose a la misma vertiginosa velocidad, rugiendo por el choque de la mana, pero amenzando cada segundo a destruirlo todo.
Solo estaba a unos cientos de metros cuando comenzo a frenarse, pero permanecia intacto al ataque, no era yo quien lo detenia, pero me di cuenta de esto demasiado tarde.
La torre se desplomo y yo con ella, el grito de miles de voces que tambien se desplomaba y solo silencio.
Silencio y oscuridad.
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by Eduardo Larrinaga F.
Una mole de piedra es lo unico que podia comprender de aquel peligro, tan enorme que la ciudad seria una pequeña fraccion del crater que dejaria si se estrellaba, busque a mi esposa, a mi hija Dana y a Dazer con el pensamiento, pero solo encontraba el eco de mi propio ser. No habia tiempo de bajar y buscarlas, tampoco de evacuar la ciudad, solo me quedaba hacer una cosa. destruirlo de un solo impacto.
Aun con mi familia en mis pensamientos, tense mi cuerpo y deje fluir la mana alrededor de el, para luego condensarla en mis palmas, sentia el calor alrededor de ellas, amenazando con salir de control, pero aun no seria suficiente energia.
La barrera magica de la ciudad emergio como debia de ser, alertando a los pocos que no se habian percatado ya del peligro, pude ver en lo alto muchos rostros dirigiendose hacia mi, esperanzados aun de que podria salvarlos, la proteccion alrededor de la ciudad desaparaecio tan pronto como la gran mole de piedra estuvo a pocos mertros de esta. Senti un escalofrio en ese momento, el instinto me decia que lo que veia, era algo muy diferente a lo que relamente es.
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by Eduardo Larrinaga F.
Como olvidar tan terrible acontecimiento, si las consecuencias de no haberlo detenido hubiesen sido desastrozas y finitas en mi persona. El mundo hubiese cambiado…
Ocurrio en Giya durante el atadecer, estaba solo en una de las torres del castillo, mi hija Dana habia salido es mañana a entrenar, yo habia dejado los entrenamientos debido al avanzado estado de embarazo de mi esposa Sasha, y yo tenia que permanecer en el castillo dedicado a las tareas reales que ella acostumbraba a tratar, pero tambien era el sentimiento de estar ahi con ella justo en el momento en que un nuevo dragon naciese.
La torre donde me encontraba estaba justo encima de la sala del trono, y servia como pista de aterrizaje para las escasas naves que llegaban, pero tambien era un esplendido refugio cuando deseaba estar solo. Y en ese momento lo necesitaba.
Maky, mi hermana es la primera que cruza mis pensamientos cuando estoy en soledad, han pasado dos años que no se nada de ella, ni una palabra para saber si esta bien, ni una para decirle que la amo. Aun me es dificil creer que hayamos discutido, que fuese mi hija dana el motivo por el cual Maky se fue, a veces me pregunto si habra algo mas, si acaso ella libra una batalla de la cual no se nada.
Las primeras estrellas comenzaban a pintarse en el firmamento, pronto estaria con mi familia y la soledad que me carmcome dormiria para esperar un nuevo dia. Una luz en el firmamento me llamo de inmediato la atencion, pense primero que era un cometa, pero su tamaño era infinitamente mayor, me levante alarmado cuando la trayectoria de este raro cuerpo celeste cambio bruscamente, venia hacia mi, o mejor dicho sobre la ciudad entera.
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