edxoaran

Entre el cielo y el abismo, cronicas de dos dragones

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03
Sep
2009

La maquina devoradora (final)

by Eduardo Larrinaga F.

No todo era frio y silencio, habia un murmullo lejano que me llamaba, y una calidez en mis labios que reclamaban mi vida. La luz regresaba a mi, y en ella un angel opacaba con su luz todo destello del sol. Sasha, mi angel me sostenia con fuerza, pero con dulzura, podia sentir su vida y aquella que llevaba en su vientre fluir a travez de mi.

Dazer y Dana tambien estaban a mi lado, ansiosos y exaustos esperaron el momento en que pude levantarme, ayudandome mi viejo amigo con su bestial fuerza pude ver la gran destruccion de la batalla.  Aun asi el daño no era tan grave como esperaba, Dana lenta y tranquilamente lleno los huecos en mi memoria.

Cuando salte, de inmediato se dio cuenta que no llevaba suficiente impulso, Dazer trato de ayudarme con mana, pero la maquina absorbio de inmediato su hechizo, es en ese momento cuando aporvechando la distraccion, Sasha uso su propia fuerza para ayudarme. Poco despues de que entrara, comenzo a colapsar la maquina, perdiendo altitud, pensando en lo inevitable, Dazer con la poca fuerza que le quedaba trazo un circulo para crear con su propia vida una barrera que salvaria a Sasha y nuestros hijos, a pocos metros de ellos, la maquina nuevamente se elevo, ascendiendo con rapidez mientras grandes pedazos eran desprendidos por las explosiones. Con la maquina alejandose, Dazer, Sasha, y los pocos magos que no habian sido heridos crearon una barrera que portegeria a la mayor parte de la ciudad de los escombros. La gran explosion surgio instantes despues, la energia se concentro y ascendio al espacio, mientras que la onda de choque se detuvo en la barrera agotandola pero sin romperla.

Yo apareci entre los escombros, sin heridas graves pero sin mostrar signos de vida, Sasha me tomo entre sus brazos durante largos minutos, hasta que finalmente desperte.

La ciudad habia sido herida, pero se levantaria de nuevo, los que murieron serian llorados, pero los vivos continuarian no habia duda, los restos de la maquina serian usados para la reconstruccion, el nucleo habia sido destruido junto con la explosion, perdiendo asi la mejor pista que teniamos sobre quien era el responsable.

Al alba del siguiente dia, las lagrimas habian cesado, y en su lugar, en los corazones de todos la calidez de una nueva vida nos llenaba de esperanza.

Asi como la ciudad nacia de nuevo, tambien asi nacia un nuevo dragon.

Charlie, asi fue como le llamamos a nuestra hija.

03
Sep
2009

La maquina devoradora (13)

by Eduardo Larrinaga F.

El vinculo entre nosotros se restrablecio, tenia un plan, pero sin tiempo de explicarlo solo pude proyectar en nuestras mentes una imagen vaga de lo que queria hacer, no hubo repoches, no habia tiempo para eso, solo accion.

Dazer se lanzo en picada, sus alas plegadas cortaban el viento aumentando la velocidad, pasamos junto a la maquina, y usando toda su fuerza fisica expandio las alas frenandose bruscamente en el aire, en ese momento  impulsandome con la ayuda de Dana salte con todas mis fuerzas, extendiendo los brazos tratando de llegar al nucleo, pero el impulso fue insuficiente, comenzaba a caer, pero una subita calidez me envolvio, un torbellino de viento me dio la fuerza suficiente para llegar a la coraza.

La luz era cegadora, pero sobretodo la cantidad de Mana contenida era impresionante, tanta como para devastar una region completa. Avanze despacio, subiendo cada vez mas, guiandome en el metal por el calor emanado del centro, mi cuerpo respondia con fluidez, podia sentir como se curaba completamente conforme este era envuelto por el torrente.

La maquina habia detectado mi presencia, senti un subito aumento de la temperatura interna, la mana era concentrada con mas rapidez en el nucleo , provocando asi la reaccion en cadena, a mi alrededor surgian explosiones al chocar las corrientes, varias de ellas me alcanzaron hiriendome de gravedad, pero de inmediato mi cuerpo se regeneraba. Luchando contra el dolor y el desmayo alcanze el nucleo, este era una esfera magica enorme que por un momento pense que era artificial, pero era solamente la proteccion externa fabricado por mortales, las explosiones eran demasiado violentas, solo tenia una oportunidad de proteger la ciudad y a los mios, y era controlando la destruccion.

Cerre los ojos, dejando que mi propia vida fluyera y se uniera a la esfera magica, el dolor se intensifico ahora que mi energia se concentraba unicamente en guiar al torrente, pude por un momento escuchar la voz de mi esposa, pero sus palabras se perdieron en la gran explosion, fue tal el estruendo que la luz cegadora se habia transformado en oscuridad, silencio y frio.

03
Sep
2009

La maquina devoradora (12)

by Eduardo Larrinaga F.

Una onda de energia nos impacto lanzandonos al suelo, decenas de troncos tambien cayeron estremeciendo el bosque por completo, protegiendo a Dana con mi cuerpo, me cerciore de que no hubiese ningun otro ataque, sin levantarme, pude ver alzandose en el cielo una gran nube de humo negro, pense que era la maquina que exploto, lo que provoco aquel manto oscureciendo el dia, pero emergiendo de este velo, como una gran roca brillante se levantaba en vuelo la maquina. Dana me obligo a incorporarme, tambien al ver a la gran maquina se sobresalto, la batalla aun no habia terminado.

Los enormes porpulsores, pulsaban con mucha potencia cada segundo, luchando para mantener a la monumental carga en vuelo, estaba dañada, de eso no teniamos ninguna duda, lo que no comprendiamos es que haria ahora que parecia mas vulnerable en el aire.

La gran maquina, como una fortaleza voladora comenzo a moverse, alejandose de nosotros con inusitada velocidad, comprendimos la nueva tactica de inmediato, no se retiraba de batalla, estaba claro que habia perdido con nosotros y era cuestion de minutos de que las explosiones internas que tenia acabaran en una gran explosion, sino que cumpliria con su mision principal, su destino seria el mismo que el de la ciudad.

Corrimos con fuerza, cuando reunia mana suficiente usaba el viento para impulsarnos, pero aun asi la maquina con sus grandes motores se alejaba mas y mas de nosotros. El cansancio nos estaba venciendo, nuestra marcha a travez del bosque herido se hacia mas lenta, cuando una sombra paso sobre nosostros, pensando en una amenza me abalanze sobre Dana tirandola al suelo. Aquella gran sombra se hizo presente, frente a nosotros aparecio una gran bestia alada, parecida a un halcon, pero de facciones lobunas y cola alargada.

Dazer!! grito Dana- La gran bestia magica, el ser de muchas formas lleno su voz en nuestras mentes.\

Andy!!, Dana!!, que sucedio!?- Me levante de inmediato, acercandome a mi amigo y sin darle expliciones me monte en su hombro, Dana hizo lo mismo, en cuanto ella  se aferro al cuello de Dazer, le pedi con toda mi fuerza que levantara vuelo, teniamos que alcanzar a la maquina.

Dazer, al sentir de inmediato la precaria situacion, ascendio a los cielos, concentrando sus pensamientos con los nuestros pudimos explicarle la situacion que habiamos vivido. El al ser un ser totalmente magico y con la proximidad de la gran masa de roca, se percato de lo que no habiamos visto, aquella maquinaria era alimentada con mana, aquel coloso era un devorador de mana.

Comprendimos entonces porque nuestro vinculo se habia roto, dependia de la mana para mantenerlo, tambien explica porque mis hechizos no surtian daño suficiente, aquel ser artificial se alimentaba de mi propia energia.

Dazer, con un gran esfuerzo, sintiendo como su mana era absorvida conforme nos acercabamos a la maquina se elevo mas alla de las nubes, Dana aferrada al cuello apenas podia abris los ojos, yo por el contrario pude ver a la perfeccion la precaria situacion que teniamos, la maquina devoradora estaba justo sobre el castillo, de toda su estructura habia explosiones violentas, pero a su vez parecia que acumulaba la energia en el centro, solo era cuestion de segundos para que reuniese toda y se colapsara.

El viento zumbo a nuestro lado, Dazer apenas podia mantenerse en vuelo, cuando la maquina se habia percatado de nosotros, y reconociendonos como una amenza comenzo a usar sus cañones contra nosotros, la metralla pasaba junto a nosotros silbando, trate de hacer un escudo magico, pero este era absorvido de inmediato, caimos casi sin control, portegi a Dana con mi cuerpo, pero aun asi las rafagas nos alcanzaban cada vez mas conforme nos acercabamos, el enlaze mental con Dazer se quebró, estabamos por impactarnos contra un costado de la maquina cuando una fuerte rafaga nos impulso, era viento guiado por mana, pense que era mi bestial amigo, pero el estaba tan atonito como yo, sus alas se abrieron y ascendimos nuevamente, pero junto a nosotros las rafagas comenzaron de nuevo, pensando en que el resultado seria el mismo, me prepare para saltar en un acto desesperado por alcanzar la parte superior de la maquina, pero un segundo antes nuevamente la mana se hizo presente, esta vez deteniendo los cañones, distrayendo a la maquina que apunto lo que quedaba de sus ojos a la fuente de aquel ataque. Entre las ruinas del palacio, habia una mujer embarazada, sus ojos claros como el cielo, mostraban la determinacion de proteger la vida, ahi luchando por su familia estaba Sasha.

30
Ago
2009

La maquina devoradora (11)

by Eduardo Larrinaga F.

Al lado de mi hija, senti dentro de mi el coraje para volverme a levantar, su apoyo me isnpiraba para ignorar el dolor, avanze hacia ella, no permitira que la maquina le hiciera daño.

El arbol donde Dana estaba, se derrumbo convertido en astillas, ella escapando de la rafagas de metralla alejo la atencion de la maquina el tiempo suficiente para que mis heridas mas graves sanaran parcielmente, exausta pero sin herdad graves nos reunimos en la seguridad de un muro de piedra que levante con magia, esta vez el muro era acompañado por un sencillo hechizo de viento que giraba con un torbellino frente a el, la metralla no era desviada, pero su velocidad era reducida lo sufiente para que el escudo tuviera el minimo daño.

A pesar de su impulso de negarse a ser curada, Dana acepto que aplicara el hechizo en ella, su cuerpo humano era fragil, y sin mana que la protegiera, su unica defensa era su velocidad, despues de cerrar los rasguños use un hechizo de porteccion en ella, lamentablemente al verse de algun modo alterado el flujo de mana, esta proteccion solo duraria unos minutos o cierto nivel de daño, lo que ocurra primero.

El momento de actuar habia llegado, tal como esperaba las rafagas cesaron al no surtir efecto, esta vez el ataque seria en serio, del centro de la maquina se acumulaba el terrible rayo de energia pura, pero a su vez eso detenia a la maquina para atacar, y muy a mi pesar, el plan de Dana era el unico posible.

Dana salto sobre el torbellino que de inmediato la impulso hacia arriba justo en el momento en que el rayo de energia fue despedido, ella concentrando su energia vital en sus brazos, corto literlamnete el rayo desviandolo en dos partes, yo apareci detras de ella, y con toda la mana que pude reunir lanze un hechizo doble, un daga de hielo que en su interior comprimia una gran bola de fuego, el ataque fue certero, y con una gran explosion la maquina envuelta en humo negro cayo sobre su costado.

Cai junto a Dana, ella de inmediato me abrazo, revosante de alegria, tome sus brazos con suavidad dejando que la magia fluyera a travez de mi curando el grave daño que habia en ellos, sonriendo mi hija me dijo

“Vayamos a casa, padre”

30
Ago
2009

La maquina devoradora (9)

by Eduardo Larrinaga F.

Todo el bosque quedo en silencio, la gran maquinaria se habia detenido, encerrada en el hielo ya no representaba ninguna amenza, podia por fin tener un respiro, descanzar un poco para poder destruirla, me equivoque.

El hielo se resquebrajo con una explosion, el rayo de energia lo partio como si fuese una hoja,  dejando unicamente una cortina de denso vapor. El coloso nuevamente se movia, avanzaba arrastrando consigo la blancura que lo envolvia, retrocedi esperando un ataque,donde  mi unica opcion era correr, mi reserva de mana aun no se recargaba, y sobre todo se me habian acabado las ideas de como enfrentarme a este enemigo.

Me interne en el bosque, esperando que los arboles me pudiesen ocultar y darme tiempo de preparar una nueva estrategia, la maquina se acercaba lentamente y siempre en la direccion correcta, destrozando todo aquello bajo sus pies, la neblina era arrastrada poco a poco por el viento, se movia, era cierto, pero tambien parecia mas lenta, el metal en algunas zonas aparecia fisurado, y la roca que cubira la parte externa era aun hielo solido.

Cortando mi  palma, dejé que la sangre fluyera lentamente, concentrandome en que la herida no se curara en un instante, necesitaba preparar una nueva trampa, y el unico medio para marcar el hechizo era mediante mi propia sangre, usando una tecnica prohibida y olvidada hace mucho.

Deteniendome unicamente para marcar los puntos necesarios para el hechizo, me aleje un poco de la maquina, esta me seguia no lo dudaba, pero no con la furia de antes,  complete el hechizo, ahora solo habia que atraerlo a mi, colocarlo en el punto preciso, la neblina se habia disipado por completo, la triada de ojos se movia inspeccionando el area, por un instante crei que habia desifrado la trampa, de repente la maquina giro sobre si misma dandome la espalda, su avanze lento retomaba el camino de destruccion, regresaba a la ciudad.

Corri hacia ella, desesperado lanze una bola de fuego,  pero esta choco sin provocar daño sobre las rocas de hielo es su espalda, el vapor envolvio la parte superior de la maquina, prepare un segundo ataque, pero un fulgor a mi alrededor me detuvo en seco.

La trampa, la misma que habia preparado, ahora se activaba contra mi, apenas logre crear una barrera magica a mi alrededor, mientras que el torbellino de fuego crecia hacia el cielo.  Vi a travez de las llama a la maquina, los ojos brillantes posados en mi, fue en ese momento cuando comprendi que no solo es una maquina, es algo mas que solo circuitos e inteligencia artificial, comprende la magia hasta el grado de poder usarla mediante los medios adecuados.

Sentia el abrazo de la llama sobre me piel, la barrera se hacia mas delgada, la mana que circulaba se negaba a obedecerme, a dejar ser conducida, no habia escape, solo me prepare para soportal el daño que recibiria.

El bosque entero rugia al ser devorado, uni mi voz en su dolor cuando la barrera se disolvio, las llamas abrasaron mi cuerpo de inmediato, consumiendome en el fuego, pude ver una gran sombra acercarse a mi, como un  tronco oscuro y enorme que arrasaba con todo a su paso, se acercaba sin control aparente hacia mi, las llamas lo envolvieron, pero no detuvieron su velocidad, apretando los colmillos, y tensando mi cuerpo, deje que el impacto de esta masa, me proyectara hacia atras con tanta fuerza que sali del circulo de fuego salvandome de ser consumido por la furia de la mana.

Me levante despacio, mi cuerpo estaba gravemente quemado, ademas de las costillas y pierna rota, no podia captar ningun sonido, habia perdido el sentido del oido, dejando solo el eco de las llamas en mi cabeza.

El hechizo habia terminado, dejando un gran crater de ceniza, pero era el olor el verdadero terror de este panorama, el bsoque habia sufrido un daño enorme, avanze lentamente, apoyandome en lo creia un tronco de un arbol caido, pero el tacto liso e hirviente de su superficie me hizo perder el equilibrio y caer de costado.  Frente  a mi estaba el brazo gigantesco de la maquina, fue este mismo el que me saco del fuego salvando mi vida, y ahora estaba inerte y arrancado de su cuerpo.

Mas alla del circulo de ceniza estaba la colosal maquina, herida finalmente, sus ojos brillando con iridiscencia se concentraban en una pequeña figura sobre la copa de un arbol.

Ahi con su brazo en alto, habia una mujer, joven casi adolescente pero donde sus ojos reflejaban serenidad, la espada maestra, mi hija Dana.

16
Ago
2009

La maquina devoradora (8)

by Eduardo Larrinaga F.

Pasaron junto a mi animales, cientos de animales, habia caos en sus mentes, su intsinto habia tomado completamente sus riendas y huian, el tremor creciente que estremecia el bosque se acrecentaba, el sol habia desaparecido, los arboles eran derrumbados y aplastados, se acercaba, la maquina colosal venia por mi.

Trate por ultima vez de contactar a mi hija, pero mis palabras, mi suplica se perdia en el vacio sel aire, estaba solo en un bosque abandonado, frente a una maquina que me consideraba una amenza, pense en mi hermana, en cuanto la necesitaba, en su partida hace años, me pregunte si ella habria pasado por una situacion asi, todos morimos, no estamos exentos de ello y eso es lo que mas me temia.

La muerte sonriendome desde una mascara de metal, eso era aquel coloso que se aproximaba, pero tambien era aquello que se interponia entre mi ciudad, mi familia y yo. Tenia que pelear, no solo eso, vencer a como diera lugar.

Conocia muy bien el bosque, corri alejando a la maquina de la ciudad, prepare un hechizo usando gotas de mi propia sangre que dejaba marcada en las piedras o troncos de los arboles, la maquina se limitaba unicamente a seguirme, no atacaba, ni parecia querer hacerlo. Me tomo unos cuantos minutos preparar el hechizo, parecia perfecto y lo unico que restaba era que el coloso quedara justo al centro de las marcas que habia dejado.

Estaba a solo un par de metros de quedar en el centro de la trampa, cuando se detuvo, parecia que habia perdido el interes en mi, su cabeza giraba de un lado a otro como si buscara algo mas, aun asi no baje la guardia, sabia que aun me tenia en la mira, con un estruendolevanto los brazos en mi direccion, sus ojos habian vuelto a enfocarse en mi, un viento parecia rugir en los arboles, despedazando las hojas y las ramas en su camino, la rafaga llego hasta mi, dandome cuenta demasiado tarde que no era el  viento lo irrumpio en el bosque, sino que era metralla viajando a tanta velocidad, que me era imposible ver los poyectiles.

Hechize la roca del suelo para que se alzara formando una pared frente a mi, me apoye en ella agotado, mis ropas estaban rasgadas, pero lo que me preocupara eran la metralla que habia logrado penetrarme, curé lo mas urgente, algunos fragmentos estaban a solo milimetros de organos importantes, pero logre extraerlos sin mucha dificultad con mana.

La maquina aun atacaba con rafagas irregulares, podia escuchar la pared desmoronarse poco a poco, el hechizo que la habia erigido se desvanecia rapidamente, tenia que prepararme para correr, tan rapido y certeramente para no ser presa de la metralla, ahora que me habia logrado penetrar, tenia la certeza de que un ataque directo acabaria conmigo.

Escuche el chirrido metalico seguido de un gran estruendo, el suelo retumbo nuevamente, con mas violencia aun, las rafagas no se habian terminado, pero la maquina avanzaba, solo tenia que resistir un poco mas y caeria en el centro del hechizo.

La pared se habia desmoronado casi en su totalidad, estaba agachado cubriendome con lo ultimo de mi endeble escudo, los proyectiles que me rozaban eran repelidos por mi piel de dragon, aun asi podia sentir que se rasgaba la capa mas superficial de mi armadura natural. Solo un poco más, resistir un poco más.

La pared cayo hecha añicos, rode esquivando por poco la rafaga, trate de levantar otra pared, pero necesitaba tiempo para hacerlo, solo un parpadeo bastaria, pero las rafagas eran mas rapidas que ello.

La maquina habia llegado al centro, decidi arriesgarme con una medida desesperada, en lugar de alejarme de la maquina, me lanze directamene a ella, las rafagas se detuvieron de inmediato, separo los brazos y pude ver el destello en el centro del pecho, no me detuve, y al tiempo que estaba por lanzar el rayo, active el hechizo coolocando mis manos sobre las lineas del circulo magico en el suelo.

En el cielo se dibujo un circulo identico al del suelo, la maquina al centro emitio un chirrido, parecido al de un animal enardecido. En un instate el aire dentro del hechizo comenzo a girar y bajar rapidamente de temperatura, cristales de agua se formaron en el metal, cada vez mas rapido y violento, estremecio a la maquina hasta sus entrañas artificiales.

28
Jul
2009

La maquina devoradora (7)

by Eduardo Larrinaga F.

El impacto fue certero, estremeciendo a la maquina completamente, y haciendola perder balance, estubo por caer, pero usando sus largos brazos recupero el equilibrio. Permaneci estatico, esperando haber terminado con esta pesadilla que apenas nacia, pero el fulgor de los ojos resplandecientes me indico lo contrario, a pesar del poderoso ataque, la armadura metalica no habia sufrido ni un rasguño.  Un respandor emergio de su pecho, y en un instante un rayo de energia concentrada salio contra mi, trate de moverme, pero me alcanzo en un costado, senti un gran dolor y cai de bruces sobre la piedra, olia la ropa quemada, mi piel se habia enegrecido, pero no habia sido penetrada.

Me levante con dificultad , sentia el cosquilleo de mi cuerpo regenerandose lentamente, tan pronto como estuve en pie, la maquina volvio a atacar, concentre mana en mis brazos y palmas, y en un supremo esfuerzo detuve el rayo con mi propio cuerpo.

Solo fueron segundos de lucha entre nuestras dos fuerzas, trate de superar a una maquina sin alma, a un ser con una energia que no podia imaginar, perdi. El impacto del rayo rompio las barreras de mana, y me alcanzo de lleno, este me proyecto por los aires con tanta fuerza que por un instante perdi el conocimiento.

Cuando lo recupere estaba en el bosque, habia ramas y troncos desrozados a mi alrededor, el suelo tambien se habia marcado con la caida de mi cuerpo oscuro y pesado. Me incorpore jadeando, sangraba mi oido derecho, la vision  borrosa, frio y nauseas, aun estaba lejos de la muerte pero el miedo a ella comenzaba a estrujar el corazon.

El sol se filtraba por entre las ramas, podia ver mi cuerpo chamuscado que trataba de regenerarse, temblaba con violencia,y con cada paso, mi cuerpo me imploraba caer.

28
Jul
2009

La maquina devoradora (6)

by Eduardo Larrinaga F.

Un estruendo sacudio la ciudad, parecia el clamor de un ejercito, de sus soldados, sus maquinas, sus sed de sangre, no cai esta vez, pero mi cuerpo se estremecio completamente ante la vision, la gran mole de piedra se deslizaba lentamente al suelo, pero no solo eso, parecia expandirse, moviendose como si fuese algo mas que simple roca, lo habia.

Una maquina, como nunca habia visto en mi vida, de proporciones colosales encerrada en la roca, sus extremidades se desplegaron, las piernas cortas y robustas aplastaron casas como si se tratase de simples hojas, los brazos largos y solidos abrazaron el castillo, triturando lo poco que quedaba en pie, escuche el panico de los sobrevivientes, yo mismo exclame con temor al ver el coloso junto a mi.

Pelear o morir, no habia mas opciones, no habia otro camino. No importaba que fuese una maquina, vengaria la muerte de muchos. “Sasha donde estas?”

Escale hasta alcanzar una zona estable, estaba apenasa la altura del hombro de la maquina, pero podia ver su cabeza claramente, pequeña, casi dimiuta se movia lentamente, sobre su frente habia tres ojos oscuros que parecian a la de una abeja, se movian con rapides, parecian buscar algo.

En el pasado habiamos enfrentado maquinas, supuse que destruyendo la cabeza podrianeutralizarla por completo, almacene mana, senti el escozor de esta manando por mis brazos almacenandose en las palma, las flamas rojas comenzaron a escaparse de mis manos, la magia se refinaba, se potenciaba y combinaba con mi propia naturaleza secreta y salvaje.

Sentia una lagrima correr por mi mejilla y el siseo de esta al evaporarce con el aura alrededor mio.

Ataque.

20
Jul
2009

La maquina devoradora 5

by Eduardo Larrinaga F.

Mi grito se veia ahogado por el esfuerzo que hacia al trepar por el muro en ruinas, solo tenia en mi mente a mi esposa y el retoño en su vientre, me sentia impotente ante la destruccion, del hecho ne no haber logrado destruir aquella gran mole que ahora como un cancer sobresalia por encima del castillo.

Estaba por alcanzar la cima, cuando una vibracion me obligo a detenerme y aferrarme de las rocas, el temblor aumento drasticamente, encima de mi comenzaron a caer rocas, logre esquivar la mayoria, y las que golpearon mi cuerpo no consiguieron hacer un daño significativo que no pasaba de moretones y rasguños que sanarian enseguida. Perdi el equilibrio al desprenderse la roca donde me sujetaba, resbale sin control unos cuantos metros, mi primer impulso fue tratar levitar, de pedir al viente que me lleve en hombros, pero este no respondio, solo sentia la magia salir de mi y disiparse enseguida. Logre finalmente asirme a una saliente, solo habia caido un par de metros, nuevamente trate de usar mana pero esta se perdia en cada intento, comenze a escalar nuevamente, en la oscuridad, bajo la sombre de aquella gran mole.

29
Jun
2009

La maquina devoradora (4)

by Eduardo Larrinaga F.

Tan desconcertante la oscuridad como el silencio, pero terrible la impotencia de no poder moverme. La torre se habia derrumbado y yo con ella, sentia un fuerte dolor en la espada, y sentia la sangre caliente y espesa bajar por mi frente. Pero mi mayor preocupacion no estaba en mi, sino en mi familia y mi reino.  Luche unos minutos por librarme de la roca, poco a poco sali a la luz, y con un rugido me enfrente a la pesadilla.

Giya estaba en llamas.

Una gran mole de roca descansaba en el centro del castillo, trozos de esta se habian convertido en proyectiles de fuego cuando habia recibido mi ataque y ahora consumia la ciudad.  La gente corria desesprada, algunos huyendo de la devastacion, unos pocos tratando de sofocar el fuego o ayudando a los heridos. Pero mis ojos, mi concentracion estaba en la roca y el castillo, en ver la fachada principal aplastada, y sosteniendo al la gran mole como si un trono se tratase. La desesperacion en mi estallo cuando me di cuenta de que donde se habia hecho la mayor parte del daño era un la sala donde se trataba medicamente a los enfermos, y a las mujeres que estaban a pocos dias de dar a luz.