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Entre el cielo y el abismo, cronicas de dos dragones

Archivo para Febrero, 2010

05
Feb
2010

Primera Maky & Andy (7)

by Eduardo Larrinaga F.

Es la mente de ojos dorados- Le dije a mi hermano que tambien vagaba perdido como yo- Pense que era la de mi padre, pero el jamás ha matado a inocentes.

Mi hermano, aliviado al escuchar mi voz respondio- Entoces todos aqui son inocentes?-

- No todos, pero la gran mayoria lo son- Me detuve un instante, revelar la verdad a mi hermano era más terrible que el escucharla de aquellas voces, pero tenia que hacerlo, ellos me obligaban a eso- Las voces nos conocen, ellos son nuestros antepasados, Ojos dorados fue su ejecutor-

Mi hermano permanecio en silencio, pero pude sentir el caos en sus emociones, sus pensamientos se enlazaron a los mios.

Si hermanito, somos los siguientes-

Todo se oscurecio en un instante, las voces ahora eran solo un eco que se perdia como una pesadilla instantes despues de despertar, sentia la calidez del mi hermano abrazando mi cuerpo, abri los ojos y me encotre con el esmeralda de los suyos, primero a mi y luego observo algo sobre nosotros, apreto su cuerpo con fuerza al mio, senti cada emocion desencadenada en su mente, su cuerpo paralizado me impedia moverme, pero eso no era necesario, el sentir sus emociones era una puerta, y asi como el entraba en mi, yo entraba en el, sus ojos se volvieron mis ojos, y su mente se volvio la mia.

Sobre nosotros nos obsevaba ojos dorados, sus fauces pendian por encima de nuestras cabezas, su aliento como un infierno arremolinaba el aire alrededor nuestro.

Nos uniremos a las voces hermana- Andy me acaricio con sus palabras.

Si, pero no tengas miedo, estaremos juntos- Llore en su mente esa frase.

Ojos dorados se balanceo hacia atras, abrio las fauces con lentitud, pero en lugar de mostrar los brillantes colmillos, lo que salio de su hocio fue una masa sanguinolenta e inerte, pudimos distinguir de inmediato que era la lengua, le siguio un torrente de sangre ahogando un alarido antes de caer al suelo. Ojos dorados fue derrotado.

Nos levantamos despacio, sin quitar la vista de la cabeza del dragón, temiamos que en cualquier momento se levantase, pero en lugar de eso, vimos abrirse sus escamas debajo del cuello, como si se rasgase una tela emergio empapado de sangre mi padre. Estaba agotado, malherido pero sonriente.

Paz– eso decian las voces, ahora que su verdugo habia perecido ellos finalemente podian descansar.

Mi madre llego a nosotros tambien, mi padre nos abrazo a todos nosotros olvidando sus heridas, estabamos tan alegres que no vimos la gran cola arrastrarse y rodearnos.

Ojos dorados vivia, y con su ultimo aliento mordio el extremo de su cola, al hacerlo todo su cuerpo se iluminointensamente, disolviendonos en la brillantes absoluta.

Mi padre nos solto, al igual que mi madre, Andy y yo permanecimos fuertemente abrazados temiendo lo peor, nuestro padre nos hablo.

Hijos mios, mis pequeños dragones - su voz sonaba tranquilizadora, grave pero sin las emociones desvordadas continuo despues de tomar aire- Ustedes deben de cuidarse uno al otro, de crecer y porteger todo lo bello de la vida, y sobretodo- mi padre callo, pero un instante despues fue la voz de mi madre quien completo la frase.

-Vivir, hacerlo con intensidad, con rectitud y sin ningun temor- la blancura parecio reprimirse alrededor de nosotros, pudimos ver a nuestros padres alrededor de nosotros tomados firmemente de las manos.

Padre continuo, cada palabra parecia ser mas dificil de articular que la anterior, toda su fuerza parecia salir de el y concentrarse alrededor de mi hermano y yo. - Los enviare lejos, ni yo mismo se donde llegaran, pero es lo ultimo que puedo hacer como su padre, enviarlos a donde este mal no pueda atraparlos-

La vida misma de nuestros padres, su alma pura nos envolvia a nosotros como una burbuja, a travez de sus paredes translucidad los vimos por ultima vez, se oscurecio el mundo para nosotros, sentiamos ingravidez, pero a su vez nuestra alma parecia ser presa de un peso exorbitante, dormimos en aquel vacio. Dormimos mucho tiempo.

Un murmullo me regreso de aquel sueño, aun habia oscuridad, pero era solamente la noche, en el cielo despejado podia ver el tintineo de cientos de estrellas, blancas, azules y rojas. Busque  el resplandor de la luna, pero no habia ninguno. Me llevo unos segundos para entender. No habia ninguna luna, porque no estabamos ya en casa, no la habia porque no era necesario que el astro se mostrara en este lugar. Ya no eran las montañas, solo un inmenso mar, la inmensidad del horizonte y su murmullo.

02
Feb
2010

Primera Maky & Andy (6)

by Eduardo Larrinaga F.

Hermana. -Aprete con fuerza su mano, ella permanecia en cuclillas observando la sangre del dragon, que manchaba sus manos.

Me acerque a ella, despues de hechar un vistazo a mi madre que yacia entre la tierra y restos de ramas, de lo que apenas en la mañana habia sido un hermosos prado.  Tire a Maky de los  hombros, pero ella solo forcejeaba conmigo para permanecer en el mismo sitio, le hablé de nuevo, pero fue en vano, parecia encantada con el fluido en sus manos, yo mismo sentia una atracción hacia este, pero tambien tenia miedo. Era sangre de dragon, sin duda. Pero lo que no queria saber si era la de ojos dorados que se agitaba una y otra vez apretando su hocico, o era la de mi padre que estaba dentro de este.

Mi hermana gimio para reprimir un grito, cayo de rodillas sosteniento su mano (la manchada por la sangre)  al aire, de ella fluian largas llamas naranjas que se fundian de inmediato en el aire, Maky estaba conmocionada ante este hecho, volteo a verme suplicando en su mirada que le ayudara, me acerque a ella lo mas que pude, pense en tomar su mano ardiente, pero el temor de verme en la misma situacion que ella me hizo desistir. Ojos dorados se acercaba a nosotros en ese momento, su gran cuerpo proyectaba una sombra sobre nosotros, que hacia mas notoria las llamas en mi hermana.  Temi lo peor al  ver como los ojos del gran dragon se posaban sobre nosotros, abraze  a mi hermana, tomando su mano en la mia. Al instante senti un mareo, no solo eso, era como si mi alma cayera en un abismo infinito, uno donde habia millones de sonidos difereentes, de voces hablando conmigo a la vez, sentia que me volveria loco, en como mi voz se fundia en las demas, en como habia encontrado algo peor que la muerte, quedaria encerrado en este lugar sin tiempo ni espacio, me convertiria en una voz mas clamando por paz.

02
Feb
2010

Primera Maky & Andy (5)

by Eduardo Larrinaga F.

Una luz intensa nos envolvio, como cristal de mil colores lo cubria todo, protegiendonos de la oscuridad que emanaba de ojos dorados, el mismo aullaba de dolor, se balanceaba herido por la luz cegadora, trataba con desesperacion alejarse de la luz, pero esta parecia enfocarse en el con cada paso que daba, trató de impulsarse en un gran salto,pero la luz se concentro e intensifico en su pecho, el montruo cayo al suelo, revolcandose,  gruñendo terriblemente, furioso mascullaba imporperios incompresibles hacia la fuente de aquella energia, mi madre que durante todo este tiempo parecia tensa y con miedo, ahora se relajaba permitiendose soltar un suspiro de alivio al ver a mi padre descendiendo lentamente hacia nosotros, concentrando aun el rayo luminoso en la  punta de sus dedos. Mi madre nos libero de su abrazo protector, mi hemrano y yo nos incorporamos observando bien a nuestro padre,  estaba herido, tenia varios cortes en todo su cuerpo, algunos tan profundos que aun sangraban, sus ropas estaban oscurecidas por el fuego, estaba exhautso y aun asi contenia en el rayo de luz a ojos dorados.

Mi madre se acerco a él, sosteniendolo antes de que se desplomase, mi hermano y yo temerosos de lo que veiamos permanecimos juntos, abrazados sin movernos.

Ojos dorados desaparecio en la niebla, mi padre exausto y herido se derrumbo en los brazos de mi madre, permanecimos en silencio, al limite del llanto, escuchando el ronco jadeo de mi padre.  Mi madre haciendo acopio de todas sus fuerzas levanto a mi padre, él, recuperandose lentamente logro permanecer de pie, al vernos nos sonrio como si quisiera decirnos que todo estará bien.

Mi padre de inmediato se conviertio en una mancha borrosa frente a nuestros ojos, una inmensa sombra apareció sobre él devorandolo en su oscuridad, mi madre rodó esquivando en el último momento aquello que atrapo a mi padre.

Brillos multicolores sobresalian de la niebla, llegaba a nosotros un bramido que no sabria distingir si era de furia o de dolor, pero mi piel se erizó al identificar la voz de mi padre como la autora de estos sonidos. El aire se agitaba con furia, como si una mano gigante estuviese disipando la niebla, aparecio frente a nosotros un gigantesco que se agitaba con violencia, despidiendo miles de destellos de sus escamas, su forma era la de una gran serpiente blanca, sus fauces con colmillos tan grandes como yo misma, blandian el aire una y otra vez, de la comisura de su hocico manaba un liquido azulado, espeso y caliente, que al caer cerca de nosotros pude percatarme que era sangre. Sangre  de dragón.