edxoaran

Entre el cielo y el abismo, cronicas de dos dragones

Archivo para Agosto, 2009

30
Ago
2009

La maquina devoradora (11)

by Eduardo Larrinaga F.

Al lado de mi hija, senti dentro de mi el coraje para volverme a levantar, su apoyo me isnpiraba para ignorar el dolor, avanze hacia ella, no permitira que la maquina le hiciera daño.

El arbol donde Dana estaba, se derrumbo convertido en astillas, ella escapando de la rafagas de metralla alejo la atencion de la maquina el tiempo suficiente para que mis heridas mas graves sanaran parcielmente, exausta pero sin herdad graves nos reunimos en la seguridad de un muro de piedra que levante con magia, esta vez el muro era acompañado por un sencillo hechizo de viento que giraba con un torbellino frente a el, la metralla no era desviada, pero su velocidad era reducida lo sufiente para que el escudo tuviera el minimo daño.

A pesar de su impulso de negarse a ser curada, Dana acepto que aplicara el hechizo en ella, su cuerpo humano era fragil, y sin mana que la protegiera, su unica defensa era su velocidad, despues de cerrar los rasguños use un hechizo de porteccion en ella, lamentablemente al verse de algun modo alterado el flujo de mana, esta proteccion solo duraria unos minutos o cierto nivel de daño, lo que ocurra primero.

El momento de actuar habia llegado, tal como esperaba las rafagas cesaron al no surtir efecto, esta vez el ataque seria en serio, del centro de la maquina se acumulaba el terrible rayo de energia pura, pero a su vez eso detenia a la maquina para atacar, y muy a mi pesar, el plan de Dana era el unico posible.

Dana salto sobre el torbellino que de inmediato la impulso hacia arriba justo en el momento en que el rayo de energia fue despedido, ella concentrando su energia vital en sus brazos, corto literlamnete el rayo desviandolo en dos partes, yo apareci detras de ella, y con toda la mana que pude reunir lanze un hechizo doble, un daga de hielo que en su interior comprimia una gran bola de fuego, el ataque fue certero, y con una gran explosion la maquina envuelta en humo negro cayo sobre su costado.

Cai junto a Dana, ella de inmediato me abrazo, revosante de alegria, tome sus brazos con suavidad dejando que la magia fluyera a travez de mi curando el grave daño que habia en ellos, sonriendo mi hija me dijo

“Vayamos a casa, padre”

30
Ago
2009

La maquina devoradora (10)

by Eduardo Larrinaga F.

Como un murmullo lejano, esuche en mi cabeza finalmente la voz de mi hija.

“Padre!, que ha pasado?, todo esta destruido.

El vinculo aunque debil, me permitio vertir mis pensamientos en Dana, ella haciendo lo mismo, me puso al corriente de como mientras entrenaba en soledad, pudo ver la gran roca de fuego cruzar el cielo, de inmediato trato de contactarme, pero  se habia cerrado de golpe nuestro vinculo, corrio desde la montaña, pero solo pudo encontrar destruccion, vio el hechizo magno de hielo, por lo que de inmediato se dirigio ahi, cuando llego, yo estaba atrapado en el fuego, penso en entrar y rescatarme, pero eso la mataria mucho antes de acercarse a mi, vio la gran maquina y haciendo acopio de su agilidad y valor escalo por ella, hasta llegar a su hombro.

Ahi la maquina se percato de su precencia, para defenderse emitio una gran descarga electrica atravez de su cuerpo, Dana se contuvo en escapar, y concentrandose, uso el poder oculto en ella, cortando de tajo el brazo de la maquina, de inmediato salto paralelo al brazo, y usando una gema magica, libero un poderoso hechizo de viento que lanzo el miembro segmentado hacia mi, salvando mi vida nuevamente.

El flujo de ideas se detuvo tan repentinamente como comenzo, solo nos llevo un instante el tener no solo los hechos, sino tambien nuestro lazo mental nos permitia saber los sentimientos y emociones que sentiamos, solo teniamos en ese momento uno en nuestras mentes, aquella maquina era el obstaculo entre nuestro hogar y nosotros.

30
Ago
2009

La maquina devoradora (9)

by Eduardo Larrinaga F.

Todo el bosque quedo en silencio, la gran maquinaria se habia detenido, encerrada en el hielo ya no representaba ninguna amenza, podia por fin tener un respiro, descanzar un poco para poder destruirla, me equivoque.

El hielo se resquebrajo con una explosion, el rayo de energia lo partio como si fuese una hoja,  dejando unicamente una cortina de denso vapor. El coloso nuevamente se movia, avanzaba arrastrando consigo la blancura que lo envolvia, retrocedi esperando un ataque,donde  mi unica opcion era correr, mi reserva de mana aun no se recargaba, y sobre todo se me habian acabado las ideas de como enfrentarme a este enemigo.

Me interne en el bosque, esperando que los arboles me pudiesen ocultar y darme tiempo de preparar una nueva estrategia, la maquina se acercaba lentamente y siempre en la direccion correcta, destrozando todo aquello bajo sus pies, la neblina era arrastrada poco a poco por el viento, se movia, era cierto, pero tambien parecia mas lenta, el metal en algunas zonas aparecia fisurado, y la roca que cubira la parte externa era aun hielo solido.

Cortando mi  palma, dejé que la sangre fluyera lentamente, concentrandome en que la herida no se curara en un instante, necesitaba preparar una nueva trampa, y el unico medio para marcar el hechizo era mediante mi propia sangre, usando una tecnica prohibida y olvidada hace mucho.

Deteniendome unicamente para marcar los puntos necesarios para el hechizo, me aleje un poco de la maquina, esta me seguia no lo dudaba, pero no con la furia de antes,  complete el hechizo, ahora solo habia que atraerlo a mi, colocarlo en el punto preciso, la neblina se habia disipado por completo, la triada de ojos se movia inspeccionando el area, por un instante crei que habia desifrado la trampa, de repente la maquina giro sobre si misma dandome la espalda, su avanze lento retomaba el camino de destruccion, regresaba a la ciudad.

Corri hacia ella, desesperado lanze una bola de fuego,  pero esta choco sin provocar daño sobre las rocas de hielo es su espalda, el vapor envolvio la parte superior de la maquina, prepare un segundo ataque, pero un fulgor a mi alrededor me detuvo en seco.

La trampa, la misma que habia preparado, ahora se activaba contra mi, apenas logre crear una barrera magica a mi alrededor, mientras que el torbellino de fuego crecia hacia el cielo.  Vi a travez de las llama a la maquina, los ojos brillantes posados en mi, fue en ese momento cuando comprendi que no solo es una maquina, es algo mas que solo circuitos e inteligencia artificial, comprende la magia hasta el grado de poder usarla mediante los medios adecuados.

Sentia el abrazo de la llama sobre me piel, la barrera se hacia mas delgada, la mana que circulaba se negaba a obedecerme, a dejar ser conducida, no habia escape, solo me prepare para soportal el daño que recibiria.

El bosque entero rugia al ser devorado, uni mi voz en su dolor cuando la barrera se disolvio, las llamas abrasaron mi cuerpo de inmediato, consumiendome en el fuego, pude ver una gran sombra acercarse a mi, como un  tronco oscuro y enorme que arrasaba con todo a su paso, se acercaba sin control aparente hacia mi, las llamas lo envolvieron, pero no detuvieron su velocidad, apretando los colmillos, y tensando mi cuerpo, deje que el impacto de esta masa, me proyectara hacia atras con tanta fuerza que sali del circulo de fuego salvandome de ser consumido por la furia de la mana.

Me levante despacio, mi cuerpo estaba gravemente quemado, ademas de las costillas y pierna rota, no podia captar ningun sonido, habia perdido el sentido del oido, dejando solo el eco de las llamas en mi cabeza.

El hechizo habia terminado, dejando un gran crater de ceniza, pero era el olor el verdadero terror de este panorama, el bsoque habia sufrido un daño enorme, avanze lentamente, apoyandome en lo creia un tronco de un arbol caido, pero el tacto liso e hirviente de su superficie me hizo perder el equilibrio y caer de costado.  Frente  a mi estaba el brazo gigantesco de la maquina, fue este mismo el que me saco del fuego salvando mi vida, y ahora estaba inerte y arrancado de su cuerpo.

Mas alla del circulo de ceniza estaba la colosal maquina, herida finalmente, sus ojos brillando con iridiscencia se concentraban en una pequeña figura sobre la copa de un arbol.

Ahi con su brazo en alto, habia una mujer, joven casi adolescente pero donde sus ojos reflejaban serenidad, la espada maestra, mi hija Dana.

16
Ago
2009

La maquina devoradora (8)

by Eduardo Larrinaga F.

Pasaron junto a mi animales, cientos de animales, habia caos en sus mentes, su intsinto habia tomado completamente sus riendas y huian, el tremor creciente que estremecia el bosque se acrecentaba, el sol habia desaparecido, los arboles eran derrumbados y aplastados, se acercaba, la maquina colosal venia por mi.

Trate por ultima vez de contactar a mi hija, pero mis palabras, mi suplica se perdia en el vacio sel aire, estaba solo en un bosque abandonado, frente a una maquina que me consideraba una amenza, pense en mi hermana, en cuanto la necesitaba, en su partida hace años, me pregunte si ella habria pasado por una situacion asi, todos morimos, no estamos exentos de ello y eso es lo que mas me temia.

La muerte sonriendome desde una mascara de metal, eso era aquel coloso que se aproximaba, pero tambien era aquello que se interponia entre mi ciudad, mi familia y yo. Tenia que pelear, no solo eso, vencer a como diera lugar.

Conocia muy bien el bosque, corri alejando a la maquina de la ciudad, prepare un hechizo usando gotas de mi propia sangre que dejaba marcada en las piedras o troncos de los arboles, la maquina se limitaba unicamente a seguirme, no atacaba, ni parecia querer hacerlo. Me tomo unos cuantos minutos preparar el hechizo, parecia perfecto y lo unico que restaba era que el coloso quedara justo al centro de las marcas que habia dejado.

Estaba a solo un par de metros de quedar en el centro de la trampa, cuando se detuvo, parecia que habia perdido el interes en mi, su cabeza giraba de un lado a otro como si buscara algo mas, aun asi no baje la guardia, sabia que aun me tenia en la mira, con un estruendolevanto los brazos en mi direccion, sus ojos habian vuelto a enfocarse en mi, un viento parecia rugir en los arboles, despedazando las hojas y las ramas en su camino, la rafaga llego hasta mi, dandome cuenta demasiado tarde que no era el  viento lo irrumpio en el bosque, sino que era metralla viajando a tanta velocidad, que me era imposible ver los poyectiles.

Hechize la roca del suelo para que se alzara formando una pared frente a mi, me apoye en ella agotado, mis ropas estaban rasgadas, pero lo que me preocupara eran la metralla que habia logrado penetrarme, curé lo mas urgente, algunos fragmentos estaban a solo milimetros de organos importantes, pero logre extraerlos sin mucha dificultad con mana.

La maquina aun atacaba con rafagas irregulares, podia escuchar la pared desmoronarse poco a poco, el hechizo que la habia erigido se desvanecia rapidamente, tenia que prepararme para correr, tan rapido y certeramente para no ser presa de la metralla, ahora que me habia logrado penetrar, tenia la certeza de que un ataque directo acabaria conmigo.

Escuche el chirrido metalico seguido de un gran estruendo, el suelo retumbo nuevamente, con mas violencia aun, las rafagas no se habian terminado, pero la maquina avanzaba, solo tenia que resistir un poco mas y caeria en el centro del hechizo.

La pared se habia desmoronado casi en su totalidad, estaba agachado cubriendome con lo ultimo de mi endeble escudo, los proyectiles que me rozaban eran repelidos por mi piel de dragon, aun asi podia sentir que se rasgaba la capa mas superficial de mi armadura natural. Solo un poco más, resistir un poco más.

La pared cayo hecha añicos, rode esquivando por poco la rafaga, trate de levantar otra pared, pero necesitaba tiempo para hacerlo, solo un parpadeo bastaria, pero las rafagas eran mas rapidas que ello.

La maquina habia llegado al centro, decidi arriesgarme con una medida desesperada, en lugar de alejarme de la maquina, me lanze directamene a ella, las rafagas se detuvieron de inmediato, separo los brazos y pude ver el destello en el centro del pecho, no me detuve, y al tiempo que estaba por lanzar el rayo, active el hechizo coolocando mis manos sobre las lineas del circulo magico en el suelo.

En el cielo se dibujo un circulo identico al del suelo, la maquina al centro emitio un chirrido, parecido al de un animal enardecido. En un instate el aire dentro del hechizo comenzo a girar y bajar rapidamente de temperatura, cristales de agua se formaron en el metal, cada vez mas rapido y violento, estremecio a la maquina hasta sus entrañas artificiales.