CAPITULO I
Un murmullo remoto, acompañado de un intenso dolor se sumergió dentro de las abismales profundidades de los sueños hasta alcanzarla bajo la eternidad. El peso aplastante de una realidad oscura la abrazaba cuando en un grito silente recobró la conciencia. Estaba inmovilizada por completo, aislada dentro de la negrura en una prisión de roca y ceniza.
El profundo sueño mermó su energía, su cuerpo incapaz de moverse le negó incluso el llanto que su asustada alma necesitaba, las finas partículas de hollín penetraban por sus fosas en cada inhalación, el espanto aumentó en silencio.
ﰿ¿Cómo llegue aquí?ﰿ Se pregunto entre el delirio ﰿ No… ahora es más importante liberarmeﰿ Las fuerzas aunque insuficientes para empujar la roca eran lo justo para penetrar el lodo que unía las sólidas piedras.
Moviendo su cuerpo lentamente, milímetro a milímetro, buscando en entre lo blando y lo sólido, en una locura y desesperanza inminente comenzó el ascenso en la oscuridad…
Una mano salió del oscuro fango, cubierta de tizne se detuvo un instante estirando los dedos tratando de alcanzar las alturas para después caer sobre el húmedo suelo, los dedos tan negros como el carbón se hundieron hasta los nudillos y se tensaron, la tierra se abría mientras una figura oscura emergía del sepulcro, sus brazos libres luchaban contra la profundidad que aún la reclamaba, la lucha contra su propio y casi inmóvil cuerpo consumía su energía, sus piernas paralizadas eran un lastre que la forzaba a regresar a la profundidad, el esfuerzo increíble hizo su propio milagro en aquella oscuridad eterna.
Se despertó con la helada brisa que recorría su cuerpo desnudo, cubierto en lo absoluto por la escoria de aquella tierra, el dolor se hizo presente nuevamente, sus brazos no daban respuesta a las ordenes de su cerebro, su rostro estaba tan hinchado que sus párpados solo se abrieron un poco, lo suficiente para ver el vacío oscuro que la rodeaba, trato de hablar pero su garganta le ardía como si el fuego la consumiera.
Los sueños regresaron.
El tono de su voz era un murmullo apenas perceptible, después eran graves y agudos gruñidos, finalmente el pánico la invadió haciéndola estallar en violentos gritos.
ﰿ ¡Mis piernas! ﰿ Gritaba ella en la oscuridad, el peso de la realidad la invadió entre sueños haciéndola despertar ﰿ ¿Por qué mis piernas, por favor no? ﰿ Frotaba desesperadamente sus brazos en sus piernas, no había sensación alguna en sus extremidades, trato de usar magia, pero ninguna chispa rompía la oscuridad. Los chillidos se ahogaron dando lugar a un sollozo que solo ella podía escuchar ﰿ MANA ¿Por qué me has abandonado? ﰿ
La criatura en sus sueños nuevamente apareció, se escondía en la penumbra acosándola, ella dentro de un estanque nadando con dificultad luchaba contra el temor que le ocasionaba este ser oscuro, comenzaba a hundirse, sus piernas paralizadas le impedían regresar a la superficie, lucho por su vida pero el agua la cubrió, sus ojos vieron como la luz que acariciaba suavemente la superficie se perdía entre las tinieblas, el sonido de su corazón se hacia lento hasta casi extinguirse cuando en el ultimo atisbo del albor diviso la figura de la criatura sumergiéndose con violencia, el silencio antecedió la realidad oscura que nuevamente lleno sus pensamientos.
Sus piernas aún no le respondían, pero esta vez no se dejó llevar por el pánico, solo el sentimiento de frustración la invadía, una solitaria lagrima se abrió paso entre la suciedad de su mejilla hasta caer en silencio sobre la superficie. Ordenó sus pensamientos lentamente hasta decidir que su principal prioridad era encontrar agua, refugio y alimento. Recordó el lodazal donde estaba sepultada, la tierra era mucho mas humedad que donde se encontraba ahora, guiándose con su tacto se arrastro buscando el preciado liquido, el tramo que recorrió le pareció interminable cuando escucho el suave susurro del agua bajando por las rocas, continuo su penoso trayecto hasta llegar al origen del sonido. Acercándose con sumo cuidado en el traicionero fango logro palpar un hilillo de agua que se abría paso por una grieta en las rocas cayendo estrepitosamente sobre un pequeño charco que de inmediato absorbía el líquido. El fluido estaba helado, sintiendo una punzada de dolor en su garganta y su estomago retiro sus labios que también padecían por la sequedad, pero de inmediato con un atisbo de alegra volvió a beber su primera esperanza ahora sobrevivir.
Muy a su pesar decidió alejarse un poco a un suelo más seguro, previniendo su necesario regreso marco su camino con pequeñas fosas que no solo le servirían como referencia, sino que también podrían funcionar como trampas de algún animal pequeño, una posibilidad remota…
El refugio era su siguiente objetivo, la comida era también una prioridad, pero ahora que su cuerpo volvía a rehidratarse su energía regresaría, pero necesitaba descansar y protegerse para ese proceso, nuevamente ayudándose únicamente de sus brazos avanzaba arrastrándose lentamente en una empresa la cual solo el Destino conocía el final, finalmente este mismo azar escrito le sonrió cuando sus dedos palparon las deformidades sobre la tierra… raíces.
A pesar de su aspereza como las rocas, sus manos no le engañaban, la forma bulbosa le era demasiado familiar como para equivocarse, se acerco al árbol dueño y esclavo de estos brazos, lo palpo como si se tratara de un ídolo como si temiera que fuese una mentira, no lo era, pero tampoco era lo que esperaba, estaba petrificado, proceso el cual tardaba cientos o miles de años en completarse, o segundos usando la magia. ﰿ Mana… ﰿ murmuró con tristeza, nuevamente frotó sus dedos pero la magia era inexistente en este lugar… su alma lo supo desde el primer momento que despertó, la perdida de su propio ser la inundo. Sus manos encontraron un hueco dentro de este árbol-piedra lo suficientemente amplio para poder entrar, tenia que protegerse de algo que no conoce y esta era la mejor opción por el momento, la energía proporcionada por el agua se desvanecía, acomodo sus piernas con trabajo dentro de la oquedad, sintiéndose “segura” ahora, se relajó buscando el descanso esperando que este refugio la proteja de lo que no conoce tanto en la oscura realidad como en sus sueños…